viernes, junio 5th, 2020
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El Obispo de Tucson, Edward J. Weisenburger, anunció cambios en el culto católico de las Iglesias de Arizona.

 

 


 

 

A partir del 29 de mayo se reanudarán, con medidas específicas, las misas presenciales, dijo Obispo de Tucson

 

 

 

Por Catalina Navarro/Reporte 653

San Luis, Arizona.- A partir del 23 de mayo, los creyentes católicos que pertenecen a las Iglesias de la Diócesis de Tucson, Arizona, podrán recibir la Sagrada Comunión de manera física, después de participar en la Misa virtual, y el 29 de mayo, se podrán poco a poco reanudar, con algunas medidas, las misas presenciales, anunció el Obispo de Tucson.

Edward J. Weisenburger precisa en un comunicado que se puede leer en ambos, Inglés y Español, en el sitio de Internet del organismo religioso al que pertenecen los templos del Condado de Yuma, que después de consultar con líderes de la Diócesis y miembros del Sector Salud, decidió gradualmente reabrir el culto público, tras monitorear el desarrollo del Coronavirus en el estado.

Precisó que se volverá a ofrecer la Sagrada Comunión en horarios que las parroquias e Iglesias vayan a programar después de celebrar la misa privada.

“La Santa Comunión puede ser distribuida al aire libre por el Párroco, normalmente después de una Misa celebrada en privado”, reiteró el Obispo.

Cabe recordar que varios sacerdotes transmiten en vivo las ceremonias, tanto en el Condado de Yuma, como los de templos sonorenses, del vecino México, y los creyentes también cuentan con la opción de ver la Misa en los canales de televisión católicos disponibles.

Los Párrocos de las Iglesias de Yuma, Somerton y San Luis, Arizona, en la comunidad local, anunciarán los horarios y protocolos para que se pueda recibir la Hostia.

Otra de las medidas para reabrir el culto público católico es reanudar las misas dominicales presenciales a partir del fin de semana del 29 de mayo, pero con las medidas de limitación de cantidad de asistentes, quienes deberán ubicarse a 6 pies entre cada uno, usando máscaras facial, desinfectante de manos, y los templos deberán desinfectarse e higienizarse continuamente.

Se anunció que, aunque se podrán programar misas en horarios adicionales a los usuales, el Obispo Weisenburger recalcó que no se debe acudir a misa si se está enfermo, si es mayor de 65 años, si se es vulnerable, es decir, padece enfermedades crónico degenerativas, y para evitar precisamente contagiar a otros, cuando no se sepa a ciencia cierta si se padece del COVID-19.

El Obispo de Tucson hizo un “llamado a los católicos para que especialmente estén atentos a los avisos de sus párrocos, mientras trabajan con los líderes de la parroquia para establecer estos protocolos fundamentals”.
También pidió a los católicos y a todas las personas de buena voluntad a que se unan en oración por el fin de la pandemia.

 

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